El período preescolar incluye etapas de rápido crecimiento y desarrollo físico, intelectual, emocional y social. Ninguna de estas esferas del desarrollo puede alcanzar su nivel más alto, si no se producen en un ambiente sano, comprensivo y estimulante.

Cada niño posee distintas potencialidades personales y sociales que, favorecidas con una adecuada estimulación tanto familiar como escolar y social, alcanzarán su máximo desarrollo.

Creemos en una nueva y mejor educación preescolar. Liliput utiliza una metodología de trabajo que rescata lo mejor de los postulados del currículum montessoriano, cognoscitivo e integral. A través de este currículum ecléctico potenciamos las diversas áreas de desarrollo del niño, facilitando además el despliegue de su autonomía y autovalor.

Cada ambiente de trabajo le entrega al niño desafíos que le permiten desarrollar tanto su inteligencia cognitiva como emocional. El niño es quien elige el material para explorar y trabajar, mientras que la educadora lo guía y apoya sin predeterminar su actuar. Este trabajo favorece la autonomía y la capacidad de tomar decisiones y resolver problemas. Le permite al niño descubrir su error y buscar soluciones creativas.